Cuando conectamos el aparato de Hidrolinfa hacemos que pase la corriente continua en el agua, y como consecuencia, el flujo de electrones ioniza
negativamente los átomos del agua.
El Sistema Electrónico de la Hidrolinfa ,
en conjunto con la conductividad del agua aumentada por el Cloruro
de Sodio, establece un campo electromagnético controlado, que
de forma programada, cambia de polaridad y produce, de forma homogénea,
la estimulación de las células y centros nerviosos, que
repelen la acumulación de toxinas, lo que origina el equilibrio
natural, proporcionando un bienestar global.